La Universidad avanza en la creación de salas de lactancia

Del 1 al 8 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se instituyó con la finalidad de fomentar los beneficios de la lactancia tanto para el bebé como para la madre en los primeros meses de vida.
A nivel de la Universidad de la República fueron creadas salas de lactancia en los siguientes centros universitarios: Ingeniería, Oficinas Centrales, Nutrición, Veterinaria, Ciencias Sociales y Agronomía. Algunas de estas salas fueron financiadas por proyectos presentadas por las Cosset de los distintos centros de la Udelar. Una sala de lactancia puede implicar una inversión mayor a los 150 mil pesos, tal como ocurrió en la Facultad de Veterinaria. Somos Bienestar, el programa de Bienestar Universitario en UNI Radio, dialogó con dos trabajadoras que hicieron uso de la sala de lactancia. Ellas son: Gissel Durant, del área Contable de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI) y Ana Mazzondo de la cantina de Oficinas Centrales. Audio Aquí

Foto: Portal de la Universidad de la República

Gissel Durant


​La lactancia materna ayuda a la supervivencia y al desarrollo de la infancia, tiene beneficios para la salud a corto y largo plazo tanto de los bebés como de las mamás; ofrece beneficios económicos y mejora el bienestar de todos.
Gissel, manifestó que esta sala de lactancia fue de gran utilidad debido a que ella reside en la ciudad de Progreso y pasaba muchas horas fuera de su casa y alejada de su hija. “Utilicé la sala para la extracción de la leche. Me sentí muy cómoda. Tenés un espacio íntimo e higiénico. La sala está bien en infraestructura”, comentó. Recordó que llegaron a ser tres madres las que utilizaban la sala de lactancia de Oficinas Centrales al mismo tiempo. Dijo que su hija aún sigue amamantando y que la idea es que lo siga haciendo hasta los dos años de edad. Actualmente no tiene la necesidad de usar la sala porque tiene a su hija en una guardería cerca de su trabajo. No obstante precisó que en caso de tener que recurrir a la misma, lo haría sin dudar.

Por su parte, Ana, explicó que desde julio del 2016 comenzó a utilizar la sala de lactancia. “Nunca tuve inconveniente, y estoy agradecida de tener esta salita”, destacó.

Manifestó que entre las propias madres que utilizaban la sala, se ayudaron para aprender a utilizar la máquina de extracción de leche. “Sería muy bueno que estas salas estén en todos los centros universitarios”, dijo.

La Universidad de la República hizo un convenio con el BPS y el Banco de Leche para proceder a la donación de la leche para las madres que lo necesiten.

Ana Mazzondo

El Parlamento analiza un proyecto de ley que tuvo media sanción en el Senado de la República, que establecerá la obligatoriedad en el ámbito público como privado de contar con salas de lactancia.

En junio los gremios de docentes, funcionarios y estudiantes de Facultad de Información y Comunicación (ADUR, AFFUR y CEICO) con el apoyo de Decanato, presentaron, al llamado 2017 de Proyectos concursables una propuesta de sala de lactancia para el edificio.

Mientras el PCET-MALUR evalúa los proyectos presentados, se ha dispuesto en FIC una sala de lactancia provisoria en el área administrativa y de cogobierno del nivel 1 (acceso por pasillo lateral del Aula Magna). La misma cuenta con mobiliario adecuado y está ubicada a escasos metros de la cocina (con heladera para el almacenamiento y dispensador de agua) y del baño (para el aseo e higiene personal).


Protección y nutrición”

La lactancia materna salva vidas, mejora la salud de los niños a corto y largo plazo y disminuye el riesgo de muerte a causa del cáncer de mama y de ovario en las madres. A pesar de la abrumadora evidencia que sustenta estas afirmaciones las tasas de lactancia materna exclusiva en Uruguay se ha estancado en los últimos 20 años y actualmente no supera el 40% entre niños de seis meses.

Desde el punto de vista nutricional, los niños que son amamantados reciben una nutrición óptima y protección contra infecciones.

La leche materna es una fuente segura y estable de alimento incluso durante crisis humanitaria.

Amamantar es una forma económica de alimentar a los bebés sin agregar una carga a los presupuestos familiares.

La desnutrición, incluída la lactancia materna insuficiente, subyace en el 45% de todas las muertes anuales de niños y niñas menores de 5 años.

No amamantar se asocia con pérdidas económicas de alrededor de $ 302 billones al año, lo que representa el 0,49% del ingreso nacional bruto en todo el mundo.

Desde el punto de medio ambiente, la producción y el uso de fórmulas infantiles generan emisiones de gases de efecto que aceleran el calentamiento global.

Algunos datos: 720.450 toneladas de fórmulas lácteas se venden cada año en tan solo 6 países asiáticos y estos generan casi 2,9 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Se estima que se necesitan más de 4000 litros de agua para producir 1 Kg. De sucedáneo de la leche materna.

En cuanto a la productividad: la protección de la madre y el padre y otras políticas en el lugar de trabajo pueden permitirle a las mujeres combinar la lactancia materna con el trabajo remunerado.

Maritsa Hering integrante de la Liga de la Leche, nos había dicho que hay una intención de las empresas multinacionales de desestimular la lactancia materna, ofreciendo complementos alimenticios, ya que entorno a este tema se mueven millones de dólares.