Un histórico 8M que interpela a instituciones y al patriarcado

Miles de uruguayas y uruguayos se pronunciaron por la igualdad
La celebración de Día Internacional de la Mujer de este año, seguramente marque un mojón para lograr un empoderamiento de la sociedad del reclamo de igualdad de derechos y oportunidades para las mujeres uruguayas. La masiva movilización del 8M, tan sorprendente como entendible, fue una interpelación directa a las instituciones para que den respuestas urgentes a los reclamos para abatir el flagelo de la violencia de género. También, por diversas vías, se hizo sentir el rechazo a las inequidades que persisten, en cuanto a la brecha salarial y al uso del tiempo libre. Las mujeres siguen destinando más tiempo al cuidado de hijos y familiares en una tarea no remunerada.

La marcha del 8M, tuvo en Montevideo una demostración sorprendente de la voz del pueblo, pero hubo manifestaciones espontáneas y muy concurridas en grandes ciudades y pequeñas localidades del Interior del país, donde el patriarcado mantiene su predominancia. En todas estas expresiones de mujeres se dio un denominador común: el reclamo al Estado por una solución a las víctimas de violencia de género (como contar con mayores centros de atención) y la tipificación del feminicidio como un delito muy especialmente agravado del homicidio.
La proclama final, leída frente a la explanada de la Universidad de la República sostiene que “la pobreza, el desempleo, la tercerización y la precarización recaen y se profundizan sobre nosotras, más aún en tiempos de crisis”.
“Porque nosotras doblemente oprimidas, seguimos sosteniendo la jornada laboral”.
La Universidad de la República tiene un fuerte componente femenino aunque esto no se traduce en la presencia de mujeres en altos cargos docentes ni en los de conducción de los centros universitarios.
De acuerdo con el último censo de funcionarios de la Universidad de la República realizado en el año 2015, dio como resultado que el 66% de los funcionarios técnicos, administrativos y de servicio, son mujeres.
En cuanto al personal docente, los últimos tres censos de la Universidad mostraron un sostenible aumento de la población femenina en la institución. En el año 2000, las docentes representaban el 47,34%, en el 2009, el personal femenino llegó hasta el 52,44% y en el 2015, continuó incrementándose, ubicándose en el 53,23%.
En Bienestar Universitario, incluyendo a los Comedores Universitarios a y la División Universitaria de la Salud (DUS), el 58% del personal es femenino.